Taller de constelaciones familiares

EL DOLOR FAMILIAR que expresa nuestro cuerpo

19 y 20 de Octubre Madrid

Entender el lenguaje de nuestro cuerpo a través, de signos y síntomas de una enfermedad o síndrome determinado permite gracias al desarrollo de una constelación familiar, mirar con amor y respeto qué dinámica inconsciente sistémica se manifiesta. Constelar una enfermedad, una dolencia, puede permitir ver, mirar, sentir, tomar conciencia de cómo es nuestro contacto con lcon la vida.

La imagen que nos muestren los representantes pueden darnos la clave de hacia dónde mirar y qué hacer para tomar la fuerza necesaria para soltar y despedirnos del anhelo de salvar o seguir en su destino a un ser importante en nuestra familia.

Previamente nos podemos preguntar: ¿cómo nos sentimos y mostramos ante nuestra finitud y vulnerabilidad? ¿Cuál es nuestra actitud ante el dolor y el sufrimiento? ¿Somos capaces de tomar la vida tal y como es, con todo lo que trae?

En muchas ocasiones, el miedo puede debilitarnos y dejarnos sin fuerzas a la hora de iniciar o continuar un tratamiento médico o psicológico, o al cumplir indicaciones farmacológicas o decidir intervenciones quirúrgicas, distrayéndonos así del contacto con lo esencial: agradecer y honrar la vida.

 

El trabajo enfocado en las Constelaciones Familiares previo a la cirugía permite desarrollar una actitud adulta y amorosa de asentir y afrontar, desde la dignidad y el coraje necesarios, lo obvio e ineludible, observando que así también puede facilitar una mejor recuperación post cirugía. 

Mirar, constelar, configurar, posicionar a un representante para la enfermedad de un ser querido y a otro para uno mismo puede mostrarnos nuestra “falta de respeto” por el destino del otro, como si el amor fuese suficiente para desafiar aquello que se manifiesta.
Existen mecanismos inconscientes integradores, o dinámicas trans-generacionales de expiación y sacrifico que nos llevan a tener esa actitud.

Necesitamos darnos cuenta que una enfermedad es mucho más: la enfermedad es la manifestación biológica, energética, físico-química y espiritual de un lenguaje de amor profundo y “ciego”.
Reconocernos tomados por esa fuerza requiere templanza, una adecuada predisposición, disponibilidad, ser adultos emocionales.

Y darnos cuenta de qué manera un síntoma negado y acallado puede poner en condiciones muy particulares de sufrimiento a los miembros en una familia que rodean al “enfermo invisible”, llevándose sobre sí el anhelo de que nada le ocurra, situación objetivable, por ejemplo, en niños con determinadas conductas en la escuela o dificultades en el aprendizaje.

Para cuadros de enfermedades mentales graves o síndromes autoinmunes, es necesaria la prudencia y obligatorio advertir que las constelaciones, por su profundidad y efecto desenmascarador de hechos graves, pueden exacerbar dicha sintomatología, lográndose, en algunos casos, un efecto adverso al deseado: síntomas determinados, conductas nocivas o peligrosas pueden reactivarse, ejemplo la reactivación de crisis de lupus o ideación suicida, producción delirante o síntomas alucinatorios, etc.

Es importante saber si se cuenta con el respaldo o aval de la familia y el equipo profesional para sostener y acompañar los procesos derivados de esta actuación.

Asi también vale destacar que, después de una constelación, y respetar los órdenes del Amor de Bert Hellinger, la paz, la calma, el placer, la alegría dan cuenta que todo sumó e hizo posible nuestra existencia…..y todos forman parte, son parte.

Las constelaciones familiares comprenden la enfermedad como un camino hacia la solución. En una constelación pude ser necesario contemplar hasta la séptima generación anterior. Nuestro cuerpo podría ser el escenario, una “pantalla-embudo” donde los dramas y miserias, los destinos difíciles en ancestros tienen aún vigencia por los motivos que sean. Nuestro cuerpo no distingue bien de mal, lo puro de impuro, lo extranjero o local, lo demente, lo injusto. Todo forma parte, todos de alguna u otra manera lo hicieron posible. Reconocer y honrar ese lugar ordena, alivia, da humildad y energía sanadora.

Aportación al Taller

180 €

Horario del taller: 

10:00 a 14:00 de 16:00 a 19:00 horas 

Dirección: 

Madrid. Alcea Psicología

Calle Aviador Zurita 44 Local, Metro: Santiago Bernabeu y Alvarado 28003 MadridMadrid

 

 

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